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miércoles, enero 20, 2010

Paul Craig Roberts: ¿Alguien nos está diciendo la verdad?

Por Paul Craig Roberts | OpEdNews/Progreso Semanal
¿Qué debemos pensar del frustrado plan del Saboteador de la Ropa Interior, de los planes del Saboteador del Dentífrico, del Champú, del Agua Embotellada y del Zapato? Estos planes idiotas e increíbles para derribar un avión de pasajeros parecen estar bien distantes de la pericia con que Al-Qaeda realizó el 11/9.
Si vamos a creer al gobierno de EEUU, Khalid Jeque Mohammed, el supuesto “autor intelectual” tras el 11/9, burló a la CIA, la NSA --es más, a las 16 agencias norteamericanas de inteligencias--, así como las de todos los aliados de EEUU, incluyendo al Mossad, al Consejo de Seguridad Nacional, NORAD, Control de Tráfico Aéreo, Seguridad de Aeropuertos --a esta última cuatro veces en una mañana--, y a Dick Cheney, y con pilotos sin entrenamiento ni experiencia logró realizar hábiles hazañas de pilotaje para estrellar a aviones secuestrados contra las torres del World Trade Center y el Pentágono, donde una batería de defensa antiaérea con tecnología de punta por alguna razón fue incapaz de funcionar.

Después de un éxito tan asombroso, Al-Qaeda debió haber atraído a las mentes más brillantes en el negocio, pero en su lugar esto se ha reducido a intentos de aficionados. El plan del Saboteador de la Ropa Interior se está presentando hasta el desgaste en los medios de TV, y especialmente en “Noticias” Fox. Después de leer recientemente que The Washington Post permitió a un cabildero escribir una noticia que presentaba los intereses del cabildero, me preguntaba si los fabricantes de los escáneres de cuerpo completo estaban tras la gran cobertura del Saboteador de la Ropa Interior, o del plan mismo. En Estados Unidos, todo está a la venta. La integridad es parte de los que el viento se llevó.

Recientemente leí una columna por un autor que tiene una “teoría de la conveniencia” acerca de que el Saboteador de la Ropa Interior sea un nigeriano supuestamente entrenado en Yemen por Al-Qaeda. Como EEUU está implicado en una guerra no declarada contra Yemen, acerca de la cual ni el pueblo norteamericano ni el Congreso fueron informados o consultados, el plan del Saboteador de la Ropa Interior brindó una excusa conveniente para la nueva guerra de Washington, independientemente de si fue una ataque real o simulado.

Una vez que uno comienza a preguntarse acerca de quién se beneficia de los hechos y del manejo de la noticia, otras cosas vienen a la mente. Por ejemplo, en julio pasado hubo una noticia de que el gobierno de Yemen había disuelto una célula terrorista que estaba operando bajo la supervisión de los servicios israelíes de inteligencia. Según la noticia, el presidente yemení Alí Abdullah Saleh dijo a la agencia de prensa Saba que una célula terrorista había sido arrestada y que el caso había sido puesto en mano de las autoridades judiciales “debido a sus vínculos con los servicios israelíes de inteligencia”.

¿Sería el Saboteador de la Ropa Interior uno de los reclutas terroristas israelíes? Ciertamente Israel está interesado en mantener a EEUU militarmente enfrentado a todos los potenciales adversarios de la expansión territorial de Israel.

La idea me hizo recordar mis estudios rusos en la Universidad de Oxford, donde supe que la policía secreta zarista hacía detonar bombas para poder culpar a los que quería arrestar. Luego recordé que Francesco Cossiga, el presidente italiano de 1985 a 1992, reveló la existencia de la Operación Gladio, un plan bajo auspicios de la OTAN que hizo estallar bombas en toda Europa en las décadas de 1960, 1970 y 1980. Se culparon a los comunistas de las acciones y se hicieron para desacreditar a los partidos comunistas en tiempo de elecciones.

Una investigación parlamentaria italiana descubrió el hecho de que los ataques fueron supervisados por la CIA. Vincenzo Vinciguerra, agente de Gladio, declaró bajo juramento que los ataques fueron dirigidos contra civiles inocentes, incluyendo a mujeres y niños, a fin de “forzar al público a dirigirse al estado para pedir una mayor seguridad”.

Qué coincidencia. Eso fue exactamente lo que el 11/9 logró en EEUU.

Entre los bien intencionados y los crédulos en Occidente, aún existe la suposición de que el gobierno representa al interés público. Los partidos políticos mantienen vivo este mito batallando por demostrar quién representa mejor los intereses del pueblo. En realidad, el gobierno representa a los intereses privados, los de los mismos que ocupan los cargos y los de los grupos de cabildeo que financian sus campañas políticas. El pueblo está en Babia en cuanto a sus planes verdaderos.

EEUU y sus estados aliados títeres fueron llevados a la guerra en el Medio Oriente y Afganistán sobre la base de mentiras y engaños. Las armas iraquíes de destrucción masiva nunca existieron y los gobiernos de EEUU y Gran Bretaña sabían que no existían. Documentos falsificados, como los “documentos de la torta amarilla”, fueron filtrados a los periódicos a fin de crear noticias que hicieran al público apoyar los planes gubernamentales de guerra.

Ahora está sucediendo lo mismo en relación con el inexistente programa de armas nucleares iraníes. Se ha demostrado que son falsos los documentos filtrados a The Times de Londres que indicaban que Irán estaba desarrollando un mecanismo “nuclear de disparo”.

¿Quién se beneficia? Claramente, el ataque a Irán está en los planes israelíes-norteamericanos y alguien está creando “evidencia” para justificarlo, igual que el secreto y filtrado a la prensa “Memo de Downing Street” al gabinete británico, el cual informaba al gobierno del Primer Ministro Tony Blair que el Presidente Bush ya había tomado la decisión de invadir a Irak y que “la inteligencia y los hechos se estaban adecuando a la política”.

La disposición del pueblo a creer en sus gobernantes y los ministerios de propaganda que sirven a los gobernantes son asombrosos. Muchos norteamericanos creen que Irán tiene un programa de armas nucleares, a pesar de la conclusión unánime de 16 agencias norteamericanas de inteligencia en contrario.

El vice presidente Dick Cheney y los neoconservadores lucharon duramente con poco éxito por cambiar el papel de la CIA, de agencia de inteligencia a agencia política que fabricara hechos en apoyo a los planes neoconservadores. Para el régimen de Bush, la creación de “nuevas realidades” era más importante que conocer los hechos.

Recientemente leí una propuesta proveniente de una persona a favor de unos medios independientes, la cual decía que debemos salvar a los medios impresos del fracaso financiero por medio de un subsidio del gobierno. Tal subsidio completaría la sumisión de los medios al gobierno.

Hasta en la Rusia estalinista, un sistema político totalitario donde todos sabían que no había prensa libre, un público crédulo o intimidado y el Partido Comunista permitieron a Stalin enjuiciar a los héroes de la revolución bolchevique y ejecutarlos después como espías capitalistas.

En EEUU estamos desarrollando nuestros propios juicios de propaganda. El del Jeque Mohammed será uno grande. Como señaló recientemente Chris Hedges, una vez que el gobierno utilice a los satanizados musulmanes para poner a funcionar el nuevo sistema de justicia (sic), nosotros estaremos en capilla.

Paul Craig Roberts, 

ex subsecretario de la Tesorería de EEUU 
y ex editor asociado de The Wall Street Journal,
ha ocupado numerosos cargos académicos.

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martes, mayo 12, 2009

Gripe A/H1N1: Fin del primer acto

Por Raül Woo | enFoc
Con la vuelta a la actividad escolar en México DF, al menos en los establecimientos desinfectados, y habiéndose ya reemprendido la actividad económica luego de cumplir con el protocolo de paralización total, termina al parecer el primer acto de la crisis sanitaria internacional de gripe A/H1N1 que comenzara oficialmente el 24 de abril. En estos quince días hemos asistido a la escenificación del primer movimiento de un nuevo Evento global, una "pandemia que podría afectar a un tercio de la humanidad" según declarara últimamente un alto representante de la OMS.

Ha sido tan brutal el shock mediático, que ha logrado desplazar del foco durante una quincena a la crisis económica, trasladando la atmósfera de miedo e incertidumbre al terreno sanitario. Cabe hacer ahora un resumen del relato y sus contradicciones, segun los medios de comunicación y de cómo fuimos asistiendo a la caracterización de los personajes y temas de la trama, tratando de entender la dirección del argumento que se nos presenta.

En la semana anterior al comienzo de la campaña hubieron tres hechos inquietantes: uno, la circulación en las redes opuestas al proyecto antitotalitario del Nuevo Orden Mundial de la grabación del programa The Power Hour, en el que una funcionaria anónima denunciaba por teléfono una operación secreta gubernamental de distribución de patógenos refrigerados en distintas ciudades de EEUU. El video causó bastante alarma, más aún cuando fue suprimido por YouTube y Vimeo. Dos, la prensa informó del robo de tres bidones de armamento biológico del USAMRIID, principal laboratorio del Ejército estadounidense en Fort Detrick , Maryland –con stocks de antrax, ébola y peste– hecho que permitía interpretarlo como un ataque biológico inminente. Tres, luego de la visita de Obama a México del 16 y 17 de abril, el director del Museo de Antropología anfitrión en su recorrida por el museo, moría repentinamente de una neumonía, o un ataque cardíaco según las versiones, lo que obligó a la Casa Blanca a confirmar la buena salud del Presidente, a pesar que algunos de sus guardaespaldas habían contraído infecciones.

El 24 la OMS, asumiendo plenamente el papel de Ministerio de Salud Mundial y respaldado por el CDC de Atlanta en la gestión de análisis y confirmaciones, emite el primer comunicado sobre el "Síndrome gripal en los EEUU y México". (Si el virus es algo nunca visto ¿por que la OMS le llama "H1N1", el mismo nombre que el de la gripe española?)

A partir de entonces tenemos a todos los medios de comunicación, grandes y pequeños, presentándonos al villano global, un nuevo virus combinado de porcino de tres continentes, aviar y humano, creado según los expertos en laboratorio, o mutado espontáneamente en granjas industriales de cerdos. Responsable del actual brote en Norteamérica, es sistemáticamente comparado con el causante de la pandemia de gripe española que, en 1918 y 1919, produjo entre 50 y cien millones de muertos. (Aunque nunca se aclara que en esa época no se contaba con antibióticos que pudieran prevenir las infecciones derivadas, a las que hoy se atribuyen aquella extraordinaria mortandad).

Tenemos un baile inicial de números de casos de infección confirmados, sospechosos y desestimados así como de víctimas mortales, a la par que va creciendo la cantidad de países desde los dos iniciales a los 30 actuales. (En ningún caso se efectúa una comparación epidemiológica, como para establecer una proporción, con las otras actuales como la malaria –uno a tres millones de muertos anuales– o la gripe común –un cuarto a medio millón de fallecimientos anuales). Con el correr de los días la OMS va marcando el tempo dramático incrementando las fases de alerta hasta llegar al nivel 5 en la escala de 6.

Tenemos al gobierno mexicano que militariza inmediatamente la crisis sanitaria decretando el 25 de abril el estado de emergencia que permite la internación y aislamiento de ciudadanos, inspección de viajeros, entrada en viviendas y locales, control de todos los sectores y estamentos de la administración pública incluidos los medios de comunicación. El ejército ocupa el Distrito Federal para repartir mascarillas (¿es que en México no existen la Cruz Roja u otras organizaciones voluntarias y sociales?) y se suspenden actividades públicas hasta la paralización total de la ciudad durante cinco días. Calderón recomienda a los más de veinte millones del DF "no salir de sus casas."

Tenemos a Cuba, Argentina, Perú y Ecuador suspendiendo el tráfico aéreo con México, Sarkozy tratando de hacer lo mismo desde la UE, China poniendo en cuarentena un hotel con turistas, Egipto sacrificando su ganadería porcina y Rusia suspendiendo la importación de cerdos españoles. En especial el turismo y las líneas aéreas mexicanas son duramente castigados económicamente por las cancelaciones y los mismos ciudadanos mexicanos tratados como apestados en EEUU y otras partes del mundo.

Desde un análisis anticapitalista se responsabiliza a la gran industrias pecuaria porcina y farmacéutica como agentes y o beneficiarios de la crisis, específicamente el criadero industrial de cerdos Granjas Carroll propiedad del gigante Smithfield Farms, con sus lagunas fecales en La Gloria, que no admitieron ninguna responsabilidad en los primeros caso de gripe y neumonía en Veracruz. Por su parte, las farmacéúticas que comercializan los medicamentos para tratamientos de infecciones por gripe porcina, Roche el Oseltamivir bajo la marca Tamiflú –desarrollado por Gilead del siniestro Donald Rumsfeld– y Glaxo el Zanamivir, a mediados de abril presenciaban el desplome de sus acciones y ahora son un valor en alza. (¿No nos habían dicho que el Tamiflú era contra la gripe aviar y que el H1N1 es un virus nuevo?)

Sintetizando: si bien en los temas científicos permanecemos en la confusión inicial –¿arma biológica desarrollada en laboratorio o pocilgas industriales insalubres? ¿por qué la mortandad ha sido más acusada en México que en EEUU o Canadá?– en los temas políticos ya nos vamos aclarando, este primer acto escenificado en la capital mexicana, ha producido un importante shock mediático asentando la siguiente verdad oficial en los telespectadores de todo el mundo: pandemia = OMS = ejército y estado de excepción.

Por descontado que Roche y Glaxo hacen su negocio, pero las enormes pérdidas de otros importantes sectores también capitalistas como el turismo, el aerotransporte, etc. permiten entrever que el Evento excede las sucias maquinaciones de las farmacéuticas. Las desproporcionadas medidas militares en México y la enorme campaña de saturación desinformativa, injustificadas frente a la relativa benignidad de la enfermedad parecen revelar una operación de política cognitiva a gran escala.

La OMS acaba de advertir que esta primera ola no ha sido lo grave que se preveía pero, en los países de Sur, podría agravarse en la estación propia de la gripe común y, habiéndose expandido también hacia Oriente podría combinarse con la gripe aviar y mutar hacia una forma más agresiva. Aseguran que, como en 1918, sobrevendría una segunda ola de una letalitad acrecentada en el otoño e invierno septentrional. (Para entendernos, mas o menos en los meses cuando se prevé que la economía de EEUU se desfonde y se generalicen los disturbios sociales).

Por el momento este ha sido sólo el primer acto, un gran ensayo de las líneas de acción de los actores protagónistas –OMS, México, EEUU, agencias y grandes medios de desinformación, ministerios de salud, ejército– de puesta en situación de los actores secundarios –cuerpos de seguridad, sanitarios, buenos ciudadanos colaboradores, etc.– así como de calibración los posibles antagonistas –reacción ciudadana, medios de información, estados independientes, etc.

En EEUU, mientras algunos medios rescatan las bondades de la crisis sanitaria como impulsora del proyecto globalizador, se comienza a anunciar que la contención de la epidemia conllevará necesariamente "algunos recortes de libertades civiles": vacunaciones obligatorias, insumisión sanitaria penada, ocupación militar y cercado de ciudades, suspensión de actividades multitudinarias, prohibición de reuniones... Se dirá que las extraordinarias medidas de excepción del Presidente Calderón consiguieron contener la epidemia en México, mientras que el laxismo preventivo en EEUU permitió que se expandiera. Ahora que la cantidad de infecciones estadounidenses supera ampliamente a las mexicanas y se informa de la primera muerte en Canadá y Costa Rica, el guión da un giro hacia el segundo acto.

Conclusión coloquial: Cuando veas la columna de transportes militares entrando en tu ciudad, tu vecino –seguramente un gran telespectador– te dirá convencido "¡Al fin llega el Ejército a frenar la epidemia!"

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