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viernes, enero 15, 2010

Wolfgang Wodarg: Gripe A, una psicosis organizada


Entrevista a Wolfgang Wodarg, presidente de la Comisión de Salud del Consejo de Europa | Por Bruno Odent  L’Humanité | Traducido para Rebelión por Caty R.
El presidente de la Comisión de Salud del Consejo de Europa, el alemán Wolfgang Wodarg, acusa a los lobbies farmacéuticos y a los gobiernos. Wodarg ha conseguido la creación de una comisión de investigación sobre el papel desempeñado por los laboratorios en la campaña de pánico en torno al virus. Ex miembro del SPD, Wolfgang Wodarg es médico y epidemiólogo. Ha conseguido, por unanimidad de los miembros de la Comisión de Salud del Consejo de Europa, la creación de una comisión de investigación sobre el papel de las compañías farmacéuticas en la gestión de la gripe A que han llevado a cabo la OMS y los Estados.

¿Qué levantó sus sospechas sobre la influencia de los laboratorios en las decisiones que se tomaron con respecto a la gripe A?
Nos enfrentamos a un fracaso de las grandes instituciones nacionales encargadas de alertar sobre los riesgos y de responder en el caso de que aparezca una pandemia. En abril, cuando llegó la primera alarma de México, me sorprendieron mucho las cifras que avanzó la OMS para justificar la declaración de una pandemia. Inmediatamente me asaltaron las sospechas: las cifras eran muy pequeñas y el nivel de alarma muy elevado. No había ni mil enfermos y ya se hablaba de la pandemia del siglo. Y la alerta máxima declarada se basó en el hecho de que el virus era nuevo. Pero una característica de las enfermedades gripales es que se desarrollan muy deprisa, por medio de virus que cada vez toman formas diferentes y se instalan en nuevos huéspedes: animales, personas, etcétera. Nada nuevo. Todos los años aparece un nuevo «virus de la gripe». Realmente no había nada que justificase semejante grado de alarma. Esto ha sido posible debido a que la OMS, a principios de mayo, cambió su definición de «pandemia». Antes de esa fecha no sólo era necesario que la enfermedad se manifestase en varios países a la vez, sino que además tuviera consecuencias graves con un número de casos mortales mayor que el promedio habitual. En la nueva definición se eliminó esta parte y sólo se ha mantenido el criterio del ritmo de propagación de la enfermedad. Y se ha pretendido que el virus era peligroso porque las poblaciones no habían podido desarrollar defensas inmunitarias contra él. Lo cual es falso en el caso de este virus, porque pudimos observar que las personas de más de 60 años ya tenían anticuerpos. Es decir, que ya habían estado en contacto con virus análogos. Por otra parte, ésta es la razón de que prácticamente no haya habido personas de más de 60 años que hayan desarrollado la enfermedad. Y sin embargo es a las que se recomendó que se vacunaran rápidamente.
Entre las cosas que suscitaron mis sospechas están, por una parte, esa voluntad alarmista, y por otro lado ciertos hechos muy curiosos. Como por ejemplo la recomendación de la OMS de hacer las vacunaciones en dos dosis. Nunca se había hecho y no hay ninguna razón científica para hacerlo. Hubo también la recomendación de utilizar únicamente las vacunas especiales patentadas. Sin embargo no había ninguna razón para que no se añadieran, como se ha hecho todos los años, las partículas antivíricas específicas del nuevo virus H1N1 para «completar» las vacunas que se utilizan para la gripe estacional. No se hizo, sino que se optó por la utilización de materiales de vacunación patentados que los grandes laboratorios habían elaborado y fabricado para que estuvieran preparados en caso de que se desarrollase una pandemia. Y procediendo de esa forma no se dudó en poner en peligro a las personas vacunadas.
¿Qué peligro?
Para ir rápido en el suministro de los productos, en algunas vacunas se han utilizado adyuvantes cuyos efectos no se han testado suficientemente. En otras palabras: se han querido utilizar forzosamente los nuevos productos patentados en vez de poner a punto las vacunas según los métodos de fabricación tradicionales, mucho más simples y fiables, y más baratos. No hay ninguna razón médica para eso. Únicamente razones de mercado.
¿Cómo se puede justificar esto?
Para entenderlo hay que volver al episodio de la gripe aviar de 2005-2006. En aquella ocasión fue cuando se definieron los nuevos planes internacionales destinados a hacer frente a una alarma pandémica. Dichos planes se elaboraron oficialmente para garantizar una fabricación rápida de vacunas en caso de alerta. Eso dio lugar a una negociación entre las farmacéuticas y los Estados. Por un lado, los laboratorios se comprometieron a estar listos para elaborar los preparados, y por otra parte los Estados les garantizaban que les comprarían todo. Al final de ese singular mercadeo la industria farmacéutica no asumía ningún riesgo económico al comprometerse en las nuevas fabricaciones. Y se aseguraba de que le tocaría «el gordo» en el caso de que se declarase una pandemia.
¿No está de acuerdo con los diagnósticos establecidos y la gravedad, incluso potencial, de la gripe A?
En efecto, ésta es una gripe totalmente normal. No causa más que una décima parte de muertes que la gripe estacional clásica. Lo único que importaba, y que condujo a la formidable campaña de pánico a la que hemos asistido, es que la gripe constituía una oportunidad de oro para los representantes de los laboratorios, que sabían que les tocaría el premio gordo en caso de declaración de pandemia.
Estas acusaciones son muy graves. ¿Cómo ha sido posible semejante proceso en la OMS?
Un grupo de personas de la OMS está asociado de manera muy estrecha con la industria farmacéutica.
¿La investigación del Consejo de Europa también va a trabajar en esa dirección?
Queremos sacar a la luz todo lo que ha podido contribuir a esa enorme operación de intoxicación. Queremos saber quién ha decidido, sobre la base de qué pruebas científicas, y cómo se ha ejercido específicamente la influencia de la industria farmacéutica en la toma de decisiones. Y finalmente debemos presentar exigencias a los gobiernos. El objetivo de la comisión de investigación es que en el futuro ya no haya falsas alarmas de este tipo. Que la población pueda confiar en el análisis, la experiencia, las instituciones públicas nacionales e internacionales. Éstas actualmente están desacreditadas porque se ha vacunado a millones de personas con productos que presentan eventuales riesgos para su salud. No era necesario. Todo eso también ha desembocado en una considerable mala gestión del dinero público.
¿Tiene cifras concretas de la amplitud de esa mala gestión?
En Alemania son 700 millones de euros. Pero es muy difícil conocer las cifras exactas ya que ahora por un lado se habla de la reventa de vacunas a países extranjeros, y sobre todo porque las empresas, en nombre del principio del respeto del «secreto de los negocios», no comunican las cifras de los contratos firmados con los Estados y las eventuales cláusulas de indemnizaciones que figuran en ellos.
¿El trabajo de presión de los laboratorios sobre los Institutos Nacionales de Salud también se tratará en la investigación del Consejo de Europa?
Sí, nos fijaremos en la actitud de las instituciones como el Robert Koch de Alemania o el Pasteur de Francia, que son quienes en realidad deberían haber aconsejado a sus gobiernos de manera crítica. En algunos países las instituciones lo hicieron. En Finlandia o en Polonia, por ejemplo, se levantaron voces críticas para decir: «no tenemos necesidad de eso».
¿La enorme operación de intoxicación mundial no fue también posible porque la industria farmacéutica tenía «sus representantes» hasta en los gobiernos de los países más poderosos?
En los ministerios eso me parece obvio. No puedo explicarme cómo los especialistas, las personas más inteligentes que conocen de memoria la problemática de las enfermedades gripales, no se dieron cuenta de lo que estaba ocurriendo.
Entonces, ¿qué ha pasado?
Sin llegar hasta la corrupción directa, que estoy seguro de que existe, los laboratorios tenían mil maneras de ejercer su influencia sobre las decisiones. Concretamente he podido comprobar, por ejemplo, que Klaus Stöhr, que era el jefe del departamento de epidemiología de la OMS en la época de la gripe aviar, y que por lo tanto preparó los planes destinados a hacer frente a una pandemia que he mencionado antes, entre tanto se convirtió en un alto ejecutivo de la empresa Novartis. Y existen vínculos parecidos entre Glaxo, Baxter, etcétera, y miembros influyentes de la OMS. Esas grandes empresas tienen a «los suyos» en los aparatos y se mueven con rapidez para que se tomen las decisiones políticas adecuadas. Es decir, aquéllas que les permiten bombear el máximo de dinero de los contribuyentes.
Pero si su investigación da resultado, ¿no será un apoyo a los ciudadanos para exigir a sus gobiernos que pidan las cuentas a esas grandes empresas?
Sí, tiene razón, ése es uno de los grandes objetivos vinculados a esta investigación. De hecho, los Estados podrían servirse de esto para impugnar los contratos firmados en términos, digamos, no muy limpios. Si se puede demostrar que la influencia de las empresas es lo que condujo a que se desencadenase el proceso, habrá que presionarlas y exigirles reembolsos. Pero ése es únicamente el coste económico, está también el coste humano, el de las personas a las que se vacunó con productos que no se habían testado suficientemente.
¿Entonces, qué tipo de riesgos han corrido, sin saberlo, las personas sanas que se vacunaron?
Repito que las vacunas se desarrollaron demasiado deprisa, ciertos coadyuvantes no se probaron lo suficiente. Pero hay algo más grave. La vacuna elaborada por la empresa Novartis se produjo en un biorreactor a partir de células cancerosas. Una técnica que no se había utilizado hasta ahora.
Obviamente no soy un especialista, pero, ¿cómo es posible pretender elaborar una vacuna a partir de células enfermas?
Normalmente se utilizan huevos de gallina para cultivar los virus. Porque es necesario trabajar sobre células vivas, ya que los virus sólo pueden multiplicarse de esta forma y por lo tanto, por definición, lo mismo las correspondientes preparaciones antivíricas. Pero ese procedimiento presenta un gran fallo, es lento, hace falta una gran cantidad de huevos. Y técnicamente es largo y complicado. Otra técnica potencialmente exitosa consiste en cultivar los virus en células vivas en los biorreactores. Para eso es necesario que las células crezcan y se dividan muy deprisa. Es parecido al procedimiento que se utiliza para el cultivo del yogurt que también se realiza, por otra parte, en un biorreactor. Pero en ese contexto la célula se altera en su entorno y su desarrollo de manera que crece como una célula cancerosa. Y es en esas células de alto rendimiento donde se cultivan los virus. Para fabricar la vacuna sólo hay que extraer el virus de esas células en las que se implantaron. Y entonces puede ocurrir que durante el proceso de fabricación de la vacuna queden restos de célula cancerosa en la preparación. Lo mismo que ocurre en la fabricación clásica con los huevos, se sabe que en el caso de vacunación contra la gripe clásica, entre los efectos secundarios pueden aparecer reacciones en las personas alérgicas a la albúmina, que se encuentra en la clara del huevo. Por lo tanto, no se puede excluir que las proteínas, restos de una célula cancerosa presentes en una vacuna fabricada en un biorreactor, puedan engendrar un tumor en una persona vacunada. Por lo tanto, según un auténtico principio de precaución, sería necesario que antes de que se autorizase el producto para el mercado, se tuviera la certeza al cien por cien de que esos efectos están totalmente excluidos.
¿Y eso no se ha hecho?
No se ha hecho. La AME (Agencia Europea del Medicamento), una institución bajo la responsabilidad del comisario europeo de Economía, establecida en Londres, que concede las autorizaciones para sacar al mercado las vacunas en Europa, dio luz verde a la comercialización de ese producto arguyendo, en esa ocasión, que esa forma de fabricación no constituía un riesgo «significativo». Eso fue apreciado de forma muy diferente por numerosos especialistas aquí, en Alemania, y por una institución independiente sobre medicamentos que, al contrario, alertó y expresó sus objeciones. Yo tomé esas advertencias en serio. Estudié el dossier e intervine en el marco de la Comisión de Salud del Bundestag, del que entonces formaba parte, para que la vacuna no se utilizase en Alemania. Manifesté que en realidad no me opongo a la elaboración de vacunas con esta técnica. Pero que en primer lugar debe existir una garantía total de inocuidad. Por lo tanto el producto no se ha utilizado en Alemania, donde el gobierno rescindió el contrato con Novartis.
¿Cómo se llama esa vacuna?
«Obta flu»
¿Pero eso quiere decir que en otros países europeos, como Francia, el producto se puede comercializar sin problemas?
Sí, el producto obtuvo la autorización de la AME y por lo tanto se puede utilizar en cualquier país de la Unión Europea.
¿Qué alternativas opina que se podrían avanzar para evitar otros escándalos de este tipo?
Es necesario que la OMS sea más transparente, que se sepa claramente quién decide y qué tipo de relación existe entre los participantes en la organización. También convendría que estuviese acompañada al menos de una cámara elegida, capaz de reaccionar de forma muy crítica, en la que todos puedan expresarse. El fortalecimiento del control público es indispensable.
¿No es la cuestión de la necesidad otro sistema capaz de manejar un asunto que afecta a un bien común de los ciudadanos de todo el mundo la que está aflorando?
¿Podemos seguir dejando la producción de vacunas y la gestión de esos productos a organizaciones cuyo objetivo es ganar el máximo posible de dinero? ¿O bien la producción de vacunas es un asunto de interés universal que los Estados deben controlar y poner en marcha ellos mismos? Esa es la razón por la que pienso que habría que abandonar el sistema de las patentes en las vacunas. Es decir, la posibilidad de una monopolización de la producción de vacunas por una gran empresa. Ya que esa posibilidad supone que se sacrifican miles de vidas humanas simplemente en nombre del respeto a esos derechos monopolistas. Usted tiene razón: esta reivindicación tiene, por lo menos para mí, el aspecto de la evidencia. 

Fuente: http://www.humanite.fr/Grippe-A-Ils-ont-organise-la-psychose

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lunes, noviembre 02, 2009

Abdennur Prado: El País contra Teresa Forcades

Comentario enFoc: Esta grosería vergonzosa de EL PAÍS llamada Desmontando a la monja-bulo es interesante de estudiar, más que como ejemplo de violencia mediática, como catálogo de la prepotencia. Condensa, como bien lo detalla Abdennur Prado, las principales figuras retóricas de las que se sirve la desinformación: tergiversación, degradación, ridiculización y empleo exhaustivo de la falacia. Cargando contra el vocero pretende acallar el cuestionamiento de las innumerables voces que exigen transparencia ante una operación de salud pública, cuanto menos muy irregular. (por Woo)
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Por Abdennur Prado • Via WebIslam Salud • 02/11/2009 9:00 • Fuente: Blog Abdennur Prado
Como conclusión, diría que de los ataques de El País a Teresa Forcades, ella sale reforzada y El País desprestigiado.

Teresa Forcades (Barcelona 1966) es doctora en medicina, teóloga y monja benedictina, una monja comprometida con los derechos de las mujeres, que se ha posicionado a favor de los derechos de los homosexuales, y cuyo trabajo tiene una clara dimensión social y espiritual (dimensiones que flaquean la una sin la otra). Dentro de este compromiso, su condición de doctora le ha llevado a centrarse en el tema de las farmacéuticas. Ha publicado un ensayo sobre Los crímenes de las grandes compañías farmacéuticas, en los Cuadernos de Cristianisme i Justicia, que dirige Arcadi Oliveras. Para más información sobre sus posicionamientos, puede visitarse su blog. Recomendamos una reciente entrevista sobre Teología de la liberación para la televisión venezolana, en la cual sostiene que la expresión “teología de la liberación” es en realidad redundante, ya que toda teología debería ser por definición liberadora y feminista.
Conocí a Teresa Forcades a raíz de mi colaboración como autor de un contrapunto en uno de sus libros: Teología feminista en la historia, editado por Fragmenta (en catalán). Realizamos luego una conversación-entrevista para el diario Avui, que no fue publicada. En el 2008, Teresa tuvo la amabilidad de participar como presentadora de una de las sesiones del Tercer Congreso Internacional de Feminismo Islámico.
En las últimas semanas, Teresa Forcades ha sido objeto de múltiples comentarios a raíz de la amplia difusión en Internet de un vídeo en el cual denuncia todos los intereses y manipulaciones en relación a la Gripe AH1N1. Webislam fue una de las numerosas webs que decidió difundir dicho vídeo, con el fin tanto de advertir al mayor número de personas sobre los peligros de vacunarse contra dicha gripe, como para tener un mayor conocimiento sobre el sistema bajo el cual vivimos.
El impacto de este vídeo ha sido inmenso, provocando el contraataque. Teresa Forcades ha sido descalificada por ser monja y por ser mujer, insultada por hablar de temas de interés social con su hábito de monja. Pero lo cierto es que al hacerlo así dignifica no solo sus hábitos o al catolicismo, sino a la religión en su conjunto, tan desprestigiada por ponerse tan a menudo al lado de los poderosos.
Dentro de estos contraataques, el que nos ha movido a escribir ha sido un artículo aparecido en el diario El País, y titulado Desmontando a la monja-bulo. Una de sus autores, Maria Sahuquillo, ya había publicado el día antes un artículo en el cual se trata de combatir la creciente reticencia hacia la vacuna, haciéndose eco de los comunicados de la OMS, como si fueran la verdad absoluta.
Sobre el artículo en si apenas hay nada que decir: se trata de mera propaganda, realizada con la intención de defender a la industria farmacéutica e intentar desprestigiar a todos aquellos que se oponen a la vacuna contra la gripe A. No puede ser calificado propiamente como “periodismo” y aún menos como un “reportaje”. El artículo se limita a descalificar a Teresa Forcades, la llama Mary Poppins y la trata de forma despectiva, poniendo en duda su capacidad intelectual (¿por ser monja, por ser mujer, por las dos cosas?). Para ello, los autores no dudan en mentir, como cuando dicen que “solo ha escrito un librillo…” Los argumentos ad hominen son característicos de aquellos que no tienen argumentos. El artículo recoge tan solo opiniones contrarias Forcades, sin contrastarlas con otras opiniones favorables. Además, el artículo omite aspectos del vídeo que son difíciles de rebatir: si la gripe A es benigna... ¿por qué hemos de vacunarnos? ¿Cómo se justifica la masiva compra de vacunas por parte del Estado?
Mucho más interesante son los comentarios generados. En el momento en el que cierro este artículo (son las nueve de la noche) estos comentarios son 370. Un 90 % de ellos se manifiestan a favor de Teresa Forcades, y muchos de ellos ponen en duda las intenciones de El País a la hora de publicar semejante reportaje.
El artículo es calificado como “vergonzoso”, “ataque salvaje”, “de baja factura”, “tendencioso”, “chulesco”, “bochornoso”, “patético”, “panfleto”, “demagogia”, “infecto”, “vomitivo”… Un comentario da en el clavo sobre el estilo empleado: se trata de un compendio de falacias: la falacia ad hominem, falacias de autoridad, falacia de la pendiente resbaladiza, además de la total ausencia de información. Sólo hay opiniones, y todas reforzándose las unas a las otras. Dice un comentarista: “No resulta muy convincente rebatir datos concretos, que toda persona informada ha podido constatar en el día a día, con supuestos argumentos de autoridad como portavoces, asesores, expertos y catedráticos que nos dicen que lo que pasó fue lo contrario de lo que en su momento pasó”. Un usuario se presenta como médico y dice haber sido consultado por los autores del reportaje, pero como se puso de lado de Forcades, su opinión ha sido censurada.
Un comentarista afirma que “el reportaje apesta y lo único que desmonta es la propia credibilidad de El País. Deja bien claro a qué intereses sirve”. Otro interpreta: “los laboratorios farmacéuticos tienen miedo de quedarse sin su dinerito y ponen una nota enorme en El País”. Y otro concluye: “A El País le debería dar vergüenza publicar cosas así”. Un tal Alejandro escribe: “Argumentum ad hominen (mulierum). Sahuquillo, Benito y El País se han cubierto de gloria. Utilizaré la pieza y los comentarios en mis clases sobre las relaciones entre el Poder y las Empresas en el era de internet. Es muy ilustrativa de la nueva información”.
Como resultado, parece obvio que “este reportaje no desmonta nada”. Más bien todo lo contrario: abundan los comentarios que afirman que ha sido el reportaje el que les ha despertado las sospechas hacia la vacuna y les ha convencido de la veracidad de los argumentos de Forcades. Más de cincuenta afirman que no van a vacunarse, ni ellos ni a sus hijos. Incluso hay varios internautas que habían decidido vacunarse, pero la lectura del artículo les ha hecho cambiar de opinión. Dice un comentario: “gracias a este artículo, ya tengo más claro no vacunarme”.
Otros comentarios contrastan la agresividad del artículo de El País con la capacidad pedagógica, tolerancia y madurez mostradas por Forcades en su vídeo. Por un lado se trata de desprestigiar mediante los insultos, ocultando información, y por otro de ofrecer datos objetivos sin sacar conclusiones, de modo que cada uno pueda pensar por si mismo y decidir según conciencia. Un internauta aconseja: “solo pido a quien lea el artículo y no haya visto el vídeo de Teresa que lo mire y compare…”
Como conclusión, diría que de los ataques de El País a Teresa Forcades, ella sale reforzada y El País desprestigiado. Eso es lo que se desprende de numerosos comentarios: “Los intentos de El País por deslegitimar a Forcades dan aún mas crédito a su teoría”. Y otro sentencia: “El tiro por la culata... Gracias Teresa Forcades!!!” Las felicitaciones se suceden: “Larga vida a Teresa Forcades!!”. “¡Viva la monja!”. “Viva Teresa Forcades, viva Arcadi Oliveras”.
A partir de aquí, estas son algunas de las preguntas que los internautas nos proponen: ¿Por qué "una monja que escribe libritos" molesta tanto? ¿Cómo se puede escribir un articulo desmontando todo lo que dice Teresa Forcades, sin poner la opinión de muchos otros médicos y especialistas en salud pública que están de acuerdo con ella? ¿Por qué para rebatirla no son capaces de escribir un reportaje en estilo periodístico con más datos e información y menos juicios de valor, adjetivos despreciativos y un tono tan tendencioso? ¿Por qué no preguntan su opinión a los médicos que dicen que no se van a vacunar? ¿Por qué este año, en el Hemisferio Norte, apenas ha aparecido la gripe común, como todos los años por estas fechas? ¿Dónde están los millones de muertos que se anunciaron y no se produjeron? ¿Para cuando un reportaje sobre el bulo de las farmacéuticas? ¿Y por que no un titular “desmontando a los lobbys farmacéuticos”? ¿Es cierto que a parlamentarios alemanes se les suministró una versión de la vacuna sin un reactivo que contiene mercurio, por el peligro que supone? ¿Existe peligro al vacunarse? ¿Es verdad que se ha renunciado a posibles indemnizaciones en caso de efectos secundarios graves de la vacuna? ¿Es o no es verdad que políticos y farmacéuticas están exentos de responder por los efectos secundarios de la vacuna?
Pero lo más inquietante es el propio origen de la cepa, pues todo apunta ha que fue fabricada en un laboratorio, con la intención de causar una verdadera pandemia, y que esta fue evitada casi por casualidad: “¿Cómo explican los periodistas desmontadores la mezcla de cepas H5N1 con H3N2 de los laboratorios Baxter en Orth-Danau (Austria) y las graves consecuencias que su distribución o mal uso habrían podido ocasionar, de no ser por la comprobación previa de un checo, así como el silencio de estos laboratorios?”
Algunos de los comentarios pueden parecer desproporcionados, pero muchos otros ofrecen nuevos datos, remiten a informes internacionales que cuestionan la versión oficial. Algunos internautas afirman haber pasado la gripe A sin haberse vacunado, y eso siguiendo los consejos de su médico de cabecera. Aquellos que han pasado la gripe A suelen afirmar que es más benigna que la convencional. Un tema recurrente es el de internautas que afirman que no van a vacunarse por consejo de sus médicos de cabecera. Pues parece que la oposición a la vacuna entre la profesión médica va en aumento. Un comentario dice que “en el centro de salud de mi ciudad, se negaron a vacunar a los niños voluntarios si les tocaba, y el médico de mi hija se niega a vacunar a los nenes por los efectos secundarios”. Según la Organización Médica Colegial (OMC) el 95% de los casos serán leves y se resolverán entre 3 días y una semana como cualquier otra gripe. En Alemania existe un potente movimiento de médicos contra la vacuna, y parece que el colectivo de enfermeras francesas (unas 20.000) no piensa ponerse la vacuna (http://www.syndicat-infirmier.com/Vaccination-H1N1-mefiance-des.html). También un sindicato de enfermeras de Gran Bretaña se ha posicionado en contra. Una encuesta afirma que sólo el 12% de los alemanes ha decidido vacunarse.
La Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (FADSP) afirma que la vacuna contra la gripe A es probablemente innecesaria y no suficientemente testada. En la página oficial del colegio de médicos de Tenerife, en la sección "última hora", aparece el comunicado del Consejo general de médicos colegiados de España sobre este tema: “Sería especialmente preocupante que por presiones políticas o por una actitud defensiva ante campañas de opinión pública se realizaran intervenciones preventivas sin las adecuadas garantías de seguridad, ignorando el principio de precaución que, por su perfil científico, todo profesional de la medicina debería contemplar”. El catedrático de Farmacología Clínica de la Universidad Autónoma de Barcelona, Dr. J. A. Laporte, manifestó hace unos días a El Periódico que él no piensa vacunarse
Otros informan de las conexiones de Rumsfeld y Bush con la empresa creadora del tamiflú, y otros afirman que la OMS se financia mayoritariamente (hasta un 75%) mediante donaciones de empresas farmacéuticas… Algunos comentaristas atacan a Forcades y aseguran que la OMS nunca cambió la definición de pandemia, y por tanto que ella miente. En los siguientes links a informes de la OMS pueden encontrarse la vieja definición (2004) y la nueva definición (2009). En un texto de la OMS del 2005, titulados “diez cosas que debes saber sobre la gripe pandémica”, el punto 7 se refiere al gran número de muertes: “La OMS viene manejando una estimación relativamente conservadora (de entre 2 y 7,4 millones de muertos) porque constituye un punto de referencia útil y plausible para el trabajo de planificación. Este cálculo se basa en la pandemia de 1957, que fue relativamente benigna”. Lo cual desmiente lo que afirma José María Martín Moreno (asesor de la OMS) en el artículo de El País. Para la OMS, una pandemia de gripe se definía por el alto número de muertos, hasta mayo de este año.
Puede verse también un artículo del New York Times y otro de la CNN donde se informa sobre el cambio. El periodista del New York Times le pregunta al responsable de la OMS si el cambio no desacreditará a la organización… Y eso antes de saberse que es cambio iba a justificar la venta masiva de vacunas. Y una entrevista al especialista Tom Jefferson, en la cual explica como el cambio de definición va a proporcionar enormes beneficios a las farmacéuticas. Básicamente, para considerarse como pandemia debía ocasionar “enormes casos de contagios y de muertes”, algo que ha sido eliminado. Y este artículo del British Medical Journal, que empieza con la frase: “La OMS ha revisado su definición de pandemia en respuesta a la experiencia actual con la A/H1N1”. El autor cita varios links a las página de la OMS y de otras instituciones médicas internacionales con la antigua y la actual definición. La diferencia es la alta mortalidad, algo que ha sido eliminado de la nueva definición, para poder hacer pasar la gripe A como pandemia, y forzar a los Estados a comprar vacunas. E incluso hacer que los Estados fuercen a sus ciudadanos a vacunarse, cosa que ha sucedido en algunos lugares. Un negocio redondo.
La naturaleza del reportaje siembra las dudas sobre las motivaciones de El País: ¿Cuáles son los intereses de El País en este asunto? ¿Por qué El País sale en defensa de la industria farmacéutica y apoya de este modo la campaña a favor de las vacunaciones? ¿Cuánto les ha pagado la Baxter a los autores del artículo? ¿Es cierto que Cebrián tiene conexiones con el Club Bilderberg? Tal y como dice un internauta: “El País ha demostrado con esto ser un magazine de publireportajes mercenarios a servicio del dinero”. Según otro, “…hace pensar que las empresas farmacéuticas y la falacia ad hominem podrían ser de izquierdas”.
Como me dice Hashim Cabrera: creo que el fenómeno de la difusión masiva del vídeo de nuestra hermana Teresa, denunciando con esa valentía y serenidad el tema sangrante de las vacunas y los virus, es en cierta manera ya un fruto de una nueva conciencia que articula a la comunidad global a través de la red. Cada vez hay más gente que “sabe” que los grandes medios mienten. No es que antes no lo supiéramos, es que ahora existen otros canales de información y otras visiones. Es posible que la sociedad multicultural que propicia la red esté ya articulando y haciendo posible un nuevo paradigma. De ahí la lucha por controlar una red que hasta ahora se muestra bastante refractaria a ese tipo de amordazamiento. Da la impresión de que estamos respondiendo a este nuevo reto con la conciencia de que esta vez puede ser que no lo consigan, y de que un nuevo mundo, una nueva humanidad está empezado a nacer.
Es una pena que un periódico como El País ataque de forma tan baja a una persona que trata de luchar contra los abusos de las grandes compañías farmacéuticas, y se alinee sin matices en el campo de éstas y en contra de los ciudadanos. Y esto justo el día en que ha pasado a contar entre la nómina de sus colaboradores a Bertrand Henri-Levy, uno de los más conocidos sionistas y nuevos intelectuales reaccionarios en Europa. Henri-Levy, Gluksman, Vargas Llosa, Moisés Naim, Antonio Elorza… La lista de los colaboradores actuales de El País desmiente la pretensión de que se trata de un diario “de izquierdas”.
En cuanto a Teresa Forcades, no podemos sino felicitarla por su coraje y su lucidez, por su defensa del feminismo espiritual y de la liberación del ser humano, por recordarnos que el “amor” al cual Dios invita no es un mero sentimiento, sino una acción solidaria que nos enfrenta, inevitablemente, con los poderes de este mundo… Si sigue por esta línea (que es la del Evangelio) no hay duda de que los fariseos (incluidas las altas jerarquías de la Iglesia) la crucificarán. Que Dios la proteja y la salve.
Consultar dosier en Webislam

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martes, septiembre 29, 2009

Teresa Forcades i Vila: Reflexión y propuesta sobre la nueva gripe


Por Teresa Forcades i Vila: médica, doctora en salud pública, teóloga y monja benedictina en el Monasterio de Sant Benet de Montserrat. Publicado en en su blog en catalunyareligio.cat

Mi propuesta es clara:

• Además de mantener la calma, tomar precauciones sensatas para evitar el contagio y no dejarse vacunar, cosa que ya proponen muchas personas con sentido común en nuestro país.
• Hago un llamamiento a activar con carácter urgente los mecanismos legales y de participación ciudadana necesarios para asegurar de forma rotunda que no se podrá forzar a nadie en nuestro país a ser vacunado en contra de su voluntad, y que los que decidan libremente vacunarse no serán privados del derecho a exigir responsabilidades ni del derecho a ser compensados económicamente (ellos o sus familiares) en caso que la vacuna les cause una enfermedad grave o la muerte.


Teresa Forcades i Vila, médica, doctora en salud pública             

Este documento es una traducción del original catalán que puede encontrarse en el bloc de Teresa Forcades en www.catalunyareligio.cat

1. DATOS CIENTÍFICOS

  • Los dos primeros casos conocidos de la nueva gripe (virus A/H1N1 cepa S-OIV) se diagnosticaron en California (EEUU) el día 17 de abril de 2009 [1
  • La nueva gripe no es nueva porque sea del tipo A, ni tampoco porque sea del subtipo H1N1: la epidemia de gripe de 1918 fue del tipo A/H1N1 y desde 1977 los virus A/H1N1 forman parte de la temporada de gripe de cada año [2]; lo único que es nuevo es la cepa S-OIV [3] [4]
  • Un 33% de las personas mayores de 60 años parecen tener inmunidad para el virus de la nueva gripe [5]
  • Desde su inicio hasta el 15 de septiembre del 2009, han muerto de esta gripe 137 personas en Europa y 3.559 en todo el mundo [6]; hay que tener en cuenta que cada año mueren en Europa entre 40.000 y 220.000 personas a causa de la gripe [7] 
  • Tal y como han manifestado públicamente reconocidos profesionales de la salud – entre ellos el Dr. Bernard Debré (miembro del comité nacional de ética de Francia) y el Dr. Juan José Rodríguez Sendín (presidente de la asociación de colegios de médicos del Estado Español) – , los datos obtenidos de la temporada de gripe que ya han pasado los países del hemisferio sur, demuestran que la tasa de mortalidad y de complicaciones de la nueva gripe es inferior a la de la gripe de cada año  [8]   

2. IRREGULARIDADES QUE HAY QUE EXPLICAR
  • A finales de enero del 2009, la filial austríaca de la farmacéutica norteamericana Baxter distribuyó a 16 laboratorios de Austria, Alemania, la República Checa y Eslovenia, 72 Kg. de material para preparar miles de vacunas contra el virus de la gripe estacional; las vacunas tenían que ser administradas a la población de estos países durante los meses de febrero-marzo; antes de que ninguna de estas vacunas fuese administrada, un técnico de laboratorio de la empresa BioTest de la República Checa decidió por su cuenta probar las vacunas en hurones, que son los animales que desde 1918 se utilizan para estudiar las vacunas de la gripe; todos los hurones vacunados murieron; se investigó entonces en qué consistía exactamente el material enviado por la casa Baxter y se descubrió que contenía virus vivos de la gripe aviar (virus A/H5N1) combinados con virus vivos de la gripe de cada año (virus A/H3N2); si esta contaminación no se hubiese descubierto a tiempo, la pandemia que sin base real están anunciando las autoridades sanitarias globales (OMS) y nacionales, ahora seria una espantosa realidad; esta combinación de virus vivos puede ser especialmente letal porque combina un virus que tiene un 60% de mortalidad pero es poco contagioso (el virus de la gripe aviar) con otro que tiene una mortalidad muy baja pero con una gran capacidad de contagio (un virus de los de la gripe de cada año) [9]
  • El 29  de abril del 2009, cuando hacía sólo 12 días que se habían detectado los dos primeros casos de la nueva gripe, la Dra. Margaret Chan, directora general de la OMS, declaró que el nivel de alerta por peligro de pandemia se encontraba en fase 5 y ordenó que todos los gobiernos de los estados miembros de la OMS activasen planes de emergencia y de alerta sanitaria máxima; un mes más tarde, el 11 de junio del 2009, la Dra. Chan declaró que en el mundo ya teníamos una pandemia (fase 6) causada por el virus A/H1N1 S-OIV [10]; ¿cómo pudo declarar algo así cuando, de acuerdo con los datos científicos expuestos más arriba, la nueva gripe es en realidad más benigna que la gripe de cada año y, además, no es un virus nuevo y ya existe parte de la población que tiene inmunidad?; lo pudo declarar porque en el mes de mayo la OMS había cambiado la definición de pandemia; antes de mayo del 2009 para poder declarar una pandemia era necesario que muriese a causa de un agente infeccioso una proporción significativa de la población; este requerimiento – que es el único que da sentido a la noción clínica de pandemia y a las medidas políticas que se le asocian – fue eliminado de la definición el mes de mayo del 2009 [11], después que el 26 de abril los EEUU se hubiesen declarado en “estado de emergencia sanitaria nacional”, cuando en todo el país sólo había habido 20 personas infectadas de la nueva gripe y ninguna de ellas había muerto [12]


3. CONSECUENCIAS POLÍTICAS DE LA DECLARACIÓN DE “PANDEMIA’

  • En el contexto de una pandemia es posible declarar la vacuna obligatoria para determinados grupos de personas o incluso para el conjunto de los ciudadanos [13]
  • ¿Qué le puede ocurrir a una persona que decida no vacunarse?  Mientras no se haya decretado que la vacuna es obligatoria, no le puede ocurrir nada; ahora bien, si llegase a decretarse la obligatoriedad, el estado tiene la obligación de hacer cumplir la ley imponiendo multa o prisión (en el estado de Massachussetts la multa propuesta para este caso podría llegar a los 1.000 dólares por día que pasa sin que te vacunes  [14])
  • Frente a esto, hay quien puede pensar: si me obligan, pues me vacuno y ya está, total, la vacuna es más o menos como la de cada año, tampoco hay para tanto…
  • Es necesario que se sepa que hay tres novedades que hacen que la vacuna de la nueva gripe sea diferente a la de cada año: la primera novedad es que la mayoría de los laboratorios están diseñando la vacuna de manera que con una sola inyección no sea suficiente y sean necesarias dos; la OMS recomienda  también que no se deje de administrar la vacuna de la gripe estacional; quién siga estas recomendaciones de la OMS se expone a ser inyectado tres veces; esto es una novedad que teóricamente multiplica por tres los posibles efectos secundarios, pero en realidad nadie sabe qué efectos puede causar, pues nunca antes se había hecho algo así. La segunda novedad es que algunos de los laboratorios responsables han decidido añadir a la vacuna coadyuvantes más potentes que los utilizados hasta ahora en la vacuna anual; los coadyuvantes son sustancias que se añaden a la vacuna para estimular el sistema inmunitario; la vacuna de la nueva gripe que está fabricando el laboratorio Glaxo-Smith-Kline, por ejemplo, contiene un coadyuvante llamado AS03 (una combinación de escualeno y polisorbato que multiplica por diez la respuesta inmunitaria; el problema con esto es que nadie puede asegurar que este estímulo artificial del sistema inmunitario no provoque enfermedades auto inmunitarias graves al cabo de un tiempo (como la parálisis ascendente de Guillain-Barré) [15]; y la tercera novedad, que distingue la vacuna de la nueva gripe de la vacuna de cada año, es que las compañías farmacéuticas que la fabrican están exigiendo a los estados que firmen acuerdos que les proporcionen impunidad en caso de que las vacunas tengan más efectos secundarios de los previstos (ej: está previsto que la parálisis de Guillain-Barré afecte a unas 10 personas de cada millón que se vacunen); los EEUU ya han firmado un acuerdo que libera tanto a los políticos como a las farmacéuticas de toda responsabilidad por los posibles efectos secundarios de la vacuna [16].


UNA REFLEXIÓN                                                                                                              

Si el envío de material contaminado que fabricó la casa Baxter en enero no hubiese sido casualmente descubierto, se habría producido efectivamente la gravísima pandemia  con el potencial de causar la muerte de millones de personas que algunos están anunciando. Es inexplicable la falta de resonancia política i mediática de lo que ocurrió en febrero en el laboratorio checo. Aún es más inexplicable el grado de irresponsabilidad demostrado por la OMS, por los gobiernos y por las agencias de control y prevención de enfermedades en declarar una pandemia y promover un nivel de alerta sanitaria máxima sin base real. Es irresponsable e inexplicable hasta extremos inconcebibles la billonaria inversión de euros obtenidos del erario público destinados a fabricar millones y millones de dosis de vacuna contra una pandemia inexistente, mientras no hay suficiente dinero para ayudar a millones de personas (más de 5 millones sólo en los EEUU) que a causa de la crisis han perdido su trabajo y su casa.

Mientras no se aclaren estos hechos, el riesgo de que puedan distribuirse vacunas contaminadas este invierno y el riesgo de que puedan llegar a adoptarse medidas legales coercitivas para forzar la vacunación, son riesgos reales que en ningún caso hay que infravalorar.

En caso de que la gripe siga tan benigna como hasta ahora, no tiene ningún sentido exponerse al riesgo de recibir una vacuna contaminada o de sufrir una parálisis de Guillain-Barré.

En caso de que la gripe se agrave de forma inesperada, como ya hace meses que anuncian sin tener ninguna base científica un número sorprendente de altos cargos – entre ellos la directora general de la OMS –, y de repente empiecen a morir a causa de la gripe muchas más personas de lo que es habitual, aún tendrá menos sentido dejarse presionar para vacunarse, porque una sorpresa así sólo podrá significar dos cosas: 1. que el virus de la gripe A que ahora circula ha sufrido una mutación; 2.- que está circulando otro (u otros) virus. En ambos casos la vacuna que se está preparando ahora no serviría para nada y, teniendo en cuenta lo que ocurrió en enero con la casa Baxter, pudiera ser que incluso fuera la vía de transmisión de la enfermedad.

UNA PROPUESTA

Mi propuesta es clara:

-  Además de mantener la calma, tomar precauciones sensatas para evitar el contagio y no dejarse vacunar, cosa que ya proponen muchas personas con sentido común en nuestro país

- Hago un llamamiento a activar con carácter urgente los mecanismos legales y de participación ciudadana necesarios para asegurar de forma rotunda que no se podrá forzar a nadie en nuestro país a ser vacunado en contra de su voluntad, y que los que decidan libremente vacunarse no serán privados del derecho a exigir responsabilidades ni del derecho a ser compensados económicamente (ellos o sus familiares) en caso que la vacuna les cause una enfermedad grave o la muerte.



[1] Zimmer SM, Burke, DS. Historical Perspective: Emergence of Influenza A (H1N1) viruses. NEJM, Julio 16, 2009. p. 279
[2] ‘The reemergence was probably an accidental release from a laboratory source in the setting of waning population immunity to H1 and N1 antigens’, Zimmer, Burke, op. cit., p. 282
[3] Zimmer, Bunker, op. cit., p. 279
[4] Doshi, Peter. Calibrated response to emerging infections. BMJ 2009;339:b3471
[5] US Centers for Disease Control and Prevention. Serum cross-reactive antibody response to a novel influenza A (H1N1) virus after vaccination with seasonal influenza vaccine. MMWR 2009; 58: 521-4.
[6] Datos oficiales del centro europeo para el control y prev. de enfermedades (www.ecdc.europa.eu)
[7] Datos oficiales del centro europeo para el control y prev. de enfermedades (www.ecdc.europa.eu)
[8] Cf. Le Journal du Dimanche (25 juliol ’09): Debré: ‘Cette grippe n’est pas dangereuse’; cf. La Razón (4 septiembre ’09): Rodríguez Sendín: Cordura frente el alarmismo en la prevención de la gripe A
[9] Cf. Virus mix-up by lab could have resulted in pandemic. The Times of India, sección de ciencia, 6 marzo 2009.
[10] http://www.who.int/mediacentre/news/statements/2009
[11] Cohen E. When a pandemic isn’t a pandemic. CNN, 4 de mayo ’09. http://edition.cnn.com/2009/HEALTH/05/04/swine.flu.pandemic/index.html
[12] Doshi Peter Calibrated response to emerging infections VMJ 2009;339:b3471
[13] Falkiner, Keith. Get the rushed flu jab or be jailed. Irish Star Sunday, 13 septiembre ’09.
[14] Senate Bill n. 2028: An act relative to pandemic and disaster preparation and response in the commonwealth. 4 agosto ’09. Cf. Moore, RT. Critics rage as state prepares for flu pandemic. 11 septiembre ’09. WBUR Boston.
[15] Cf. Vaccination H1N1: méfiance des infirmières. www.syndicat-infirmier.com/Vaccination-H1N1-mefiance-des.htlm
[16] Stobbe, Mark. Legal immunity set for swine flu vaccine makers. Associated Press, 17 Julio ’09.

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